13 feb 2004

Horrores

La Cosa del Infierno estaba junto a la chimenea, agazapada. La niñita se acercó, demasiado, en persecución del carrito de juguete. Los otros niños y los padres vieron la ameneza, estos trataron de rescatar a su hija y aquellos intentaron huir. Mas todos quedaron paralizados, de terror.

También me quedé petrificado, el susto me inmovilizó. Han pasado seis días y nadie se pudo mover. Los cadáveres de los humanos siguen allí, estáticos, no soporto el hedor. He durado un poco más pero ya no resisto, estoy a punto de morir de miedo... Soy la Cosa del Infierno.

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